Reservorio Casero: Un Poco de Teoría

Hace ya varios años construí mi primer reservorio, este lo hice para modificar un AIO Corsair H60, dándole un mejor aspecto estético y además agregando la funcionalidad de poder agregar más líquido en el bucle cuando fuera necesario. Los reservorios no son necesarios, de hecho la mayoría de AIOs no lo utilizan y funcionan sin ningún problema. Pero las ventajas de tener uno por lo general sobrepasan las desventajas, por lo tanto personalmente pienso que es mejor tener un reservorio dentro de nuestro bucle de refrigeración líquida.

Algunas ventajas de tener un reservorio:

  • Provee de una reserva de líquido, a través del tiempo el líquido de nuestro bucle disminuye y el líquido de nuestro reservorio compensa esa perdida.
  • Cumple la función de trampa de aire lo cual ayuda a eliminar las burbujas de aire que quedan en nuestro sistema cuando lo armamos.
  • Es punto de rellenado de líquido fácil y accesible.
  • Reduce la altura de succión positiva o carga neta positiva de succión de la bomba.

¿Por qué construir nuestro propio reservorio?

Hay ciertas situaciones en las que nos es mejor construir nuestro propio reservorio; por ejemplo si necesitamos una forma o tamaño en particular, no estamos muy seguros de la calidad de construcción de los reservorios a los que tenemos acceso y en algunos casos simplemente no tenemos acceso en nuestro mercado local a estos o son muy caros.

Un poco de teoría del reservorio

Antes de seguir cabe aclarar que nosotros vamos a construir un reservorio para estar dentro de nuestro bucle, que técnicamente se conoce como un “reservorio en línea”, ya que forma parte del bucle y al líquido solo pasará uno instantes por él y seguirá fluyendo y no se quedará almacenado en nuestro depósito. También es de mencionar que este reservorio es para agregar a un AIO, se puede utilizar para otro tipo de refrigeraciones líquidas, pero el diámetro de los racores es más como para un AIO.

Los reservorios ayudan a eliminar burbujas atrapadas dentro de nuestro sistema, muchos piensan que el reservorio debe de colocarse en la parte más alta del bucle, esto debido a que las burbujas tienden a subir, por lo tanto sería mejor que el reservorio este en la parte más alta del sistema, para que por ahí puedan salir las burbujas de manera natural; pero eso no es del todo cierto, las burbujas solo tienden a subir y escapar cuando el fluido baja de velocidad o se detiene por completo, por lo tanto cuando el fluido entra en nuestro reservorio, este desacelera y las burbujas tienen la oportunidad de escapar y salir.

El mejor lugar para colocar el reservorio es justo antes de la bomba y conectar a esta con un tubo lo más pequeño posible y que este a la misma altura que la boca de succión de la bomba, esto ayudará a eliminar cualquier tipo de restricción en el flujo, lo cual sirve para optimizar la función de bombeo como tal.

Si se quieren enfriar varios componentes en un mismo bucle, no es recomendable utilizar conectores en “Y”, mejor diseñar un bucle que viaje por cada uno de los componentes de uno por vez y luego regrese al reservorio.

El recipiente para nuestro reservorio

Para construir un reservorio, se puede utilizar casi cualquier tipo de recipiente. Tupperware, recipientes de Shampoo, se pueden hacer desde cero con acrílico o policarbonato. Pero lo más fácil que les puedo recomendar es utilizar un recipiente vacío transparente que tenga superficies planas en sus caras, esto les facilitará la vida en una gran medida.

Debemos elegir el recipiente idóneo para nuestro proyecto. Como les dije antes, es mucho más fácil hacer un reservorio con un recipiente que tenga caras planas, que con uno que sea cilíndrico. En mi primera experiencia haciendo un reservorio, lo hice con un recipiente vacío de jabón líquida. Ya que este tenía caras planas y la forma en que se cerraba y abría, hacía sumamente fácil el rellenarlo cuando fuera necesario.

Ahora en día hay muchas opciones para utilizar como recipiente. Aquí les dejo tres, pero no son las únicas obviamente, dejen volar su imaginación y le aseguro que podrán conseguirse un buen deposito. Todas las opciones que les dejo son de un material fácil de trabajar, pero resistente. Todos estos ejemplos son de acrílico.

El recipiente debe cumplir con sus necesidades, si quieren que sea grande para dar abasto con el bucle o pequeño para poder entrar en el gabinete en el que queremos meter el sistema de refrigeración, etc. Es más recomendable que sea de plástico, porque será más fácil de perforar los agujeros para los racores.

Los racores de nuestro reservorio

Encontrar los racores correctos en el mercado local es definitivamente la parte más difícil de hacer un reservorio desde cero. Les aseguro que es mucho más fácil importarlos a la medida que necesitemos, pero en algunos casos quizás no tengamos la opción a importarlos, por lo tanto tenemos que echar mano de los racores que podamos encontrar en el mercado local.

Los racores que voy a mostrar en este artículo son para mangueras flexibles, si necesitan montar un sistema de refrigeración con tubería rígida, van a tener que forzosamente importar su juego de racores, porque creo que actualmente en el mercado local no hay racores para manguera rígida disponibles. Debido a que estoy construyendo un reservorio para AIO, el diámetro interno de la manguera será de ¼” ya que este es el diámetro interno que utilizan los AIO, si ponemos mangueras más grandes, es posible que no queden en los racores del AIO y/o quemen la bomba por el mayor caudal que la estarán haciendo manejar.

Los racores que encontré están fabricados en bronce y los pueden encontrar en color “dorado” o “platinado”, pero eso no influye en su funcionamiento. Lo que si deben tener bien claro es el diámetro interno que tengan, porque de esto dependerá el tipo de manguera que utilizarán. No les recomiendo utilizar mangueras más gruesas que las que vienen de fábrica en los AIOs, porque el aumento del diámetro interno de estas influye directamente en el caudal del sistema y es posible que la bomba de un AIO solo pueda manejar el caudal que le proporcionan las mangueras de fábrica, si ponen mangueras más grandes, es posible que la bomba se queme.

Empaques, tuercas y arandelas para los racores

En cada racor vamos a colocar pequeños empaques de hule para que el acople quede bien sellado y no tenga ningún problema de filtraciones cuando lo armemos.

Reservorio

Es recomendable poner algún tipo de arandela entre el racor y el plástico del reservorio, para tener una superficie fija y más sólida para apoyar el racor. De igual forma una de las mejores prácticas es poner una tueca en la parte interna del reservorio para que el racor tenga un punto donde fijarse.

Conclusión

Hasta aquí dejo de momento el proyecto de construcción de un reservorio casero. Dedicaré una próxima entrada únicamente para el proceso de construcción como tal. Que es bastante sencillo, perforar un par de agujeros, empotrar los racores y probar. Pero el tener una entrada enfocada en ese proceso creo que será los más idóneo para que puedan ver cómo se hace.

Saludos a Todos.-

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